Ingredientes

  • 1 pimiento california rojo
  • 1 pimiento california amarillo
  • 1/2 pimiento california verde
  • 2 latas de caballa en aceite de oliva
  • 1 lata de anchoas

Ingredientes del aliño

  • 2 dientes de ajos
  • Albahaca
  • Sal

Autor de esta receta

Chef Orielo

Chef Orielo

Gastro-bloguero / Escritor gastronómico

Me encanta usar verduras en mi cocina, que tiene un marcado carácter mediterráneo (aceite de oliva, pan, frutas, y hortalizas frescas). Las verduras son la base de mi dieta y mi cocina en... Leer más
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Vamos a aprender lo fácil que resulta asar pimientos y tenerlos guardaditos en el congelador o en el frigorífico para ir usándolos para todo tipo de ensaladas, sofritos, paellas o para comerlos solos, con aceite de oliva, sal y ajito picado. ¡Buenísimos y sanísimos!

Aunque os confieso, que como realmente están buenos son asados a la lumbre, en una hoguera, sobre las cenizas. Ese sabor especial a fuego de leña quemada los hace irresistibles, y creedme, hay mucha diferencia entre asarlos al fuego o al horno. Vuestras paellas, empanadas, pistos y guisos... y sobre todo vuestros paladares os lo agradecerán. Tan sólo hay que poner los pimientos en las brasas de un fuego, y dejar que se hagan por un lado y por otro, hasta que empiecen a tener un poquito de costra negra. Después los metemos en una bolsa de plástico y los dejamos sudar durante un par de horas mientras se enfrían. Una vez que hayan soltado el agua, les vamos a quitar la piel, el tallo y las semilas y ya tendremos nuestros pimientos asados.

Como ya os digo, os aconsejo asar muchos a la vez y guardarlos en el congelador envasados individualmente en recipientes herméticos, así cuando necesitemos uno, sólo tenemos que sacarlo del congelador, y en cinco minutos lo tenemos listo para guisos, rellenos de empanadas, paellas o ensaladas, que es la receta que vamos a hacer esta semana. Yo todavía tengo en el congelador de la última vez que asé una caja entera de pimientos lamuyo rojo, procedentes de la lumbre de una matanza que tuvo lugar en el cortijo de Estrella en Peñarrodada (Berja, Almería, España) en enero de este año.

Aquí os dejo una propuesta de ensalada de pimientos, con caballa y anchoas, deliciosa y sanísima :)

Preparación

Pimientos asados al horno:
Para esta receta vamos a usar pimientos asados. Lo ideal es asarlos al fuego, sobre las ascuas de una lumbre o de una chimenea. Si no tenemos un fuego o un asador, podemos usar el horno.
Lo precalentamos a  200º, y ponemos los pimientos, ya lavados, sobre una bandeja cubierta con papel de aluminio. Bajamos la temperatura a 180º y los dejamos asarse unos 35 minutos, dándoles la vuelta a los 20 minutos para que no se quemen.
Cuando estén listos, los sacamos y los dejamos enfriar sobre una rejilla. Una vez fríos les quitamos la piel, el tallo y las semillas, los cortamos en tiras y los ponemos en un cuenco con aceite de oliva, sal y los dos ajos cortados en trocitos. Los podemos dejar macerando toda la noche y comerlos al día siguiente. O incluso congelarlos en raciones individuales e ir sacándolos según los vayamos necesitando.
 

Los pimientos ya asados, pelados y condimentados, podemos comerlos tal cual o configurar distintas combinaciones de ensaladas (sólo de pimiento rojo o de pimiento amarillo, o combinar distintos colores). Nosotros vamos a hacer una ensalada en la que predomine el amarillo y rojo (que son más dulces) sobre el verde.

Ensalada de pimientos tricolor de caballa y anchoas:
Vamos colocando tiras de pimientos asados en la fuente donde se vaya a servir, por colores, alternando amarillos, rojos y verdes.
Añadimos las caballas, las anchoas cortadas en trocitos pequeños (tres o cuatro trozos por anchoa) y opcionalmente, añadimos también el ajo y los encurtidos de dos banderillas cortados en trocitos.
Aliñamos con un poquito de albahaca, pero no es necesario añadir más aceite de oliva porque tanto los pimientos como las caballas y las anchoas ya están macerados en aceite.