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Guindillas en conserva, para aliños, aperitivos y ensaladas

¿Habéis embotado alguna vez guindillas?. Es algo muy muy fácil de hacer, y si viene una cosecha grande es lo mejor para poder conservarlas en el tiempo y disfrutarlas a lo largo del año.

Os cuento como hacerlo a continuación:

Laváis muy bien las guindillas con agua y las secáis.

En unos botes limpios y esterilizados, ponéis un cuarto de vinagre de vino blanco una cucharadita de sal y rellenamos con agua, casi hasta arriba, pero no mucho para que no se sobren al introducir las guindillas, cerramos los botes y agitamos para que todo se mezcle bien, abrimos y colocamos las guindillas de pie, con el rabito hacia arriba hasta rellenar todos los botes, cerramos bien y las dejamos en una despensa un par de meses, pasado este tiempo las tendréis listas para consumir. 

Como os he comentado en otros post, yo tengo un pequeño huerto y las guindillas no faltan, así que cuando es temporada las consumo en fresco pero siempre dejo unas cuantas para embotar en vinagre, en el invierno acompañando un rico cocido son deliciosas, o como aperitivo también y en ensalada, si si, en ensalada.

Algunos igual os estaréis preguntando ¿guindillas en una ensalada, picante?, pues sí. Os aseguro que le da un toque fantástico, bueno eso si os gusta el picante claro. También las hay que no pican y son sabrosísimas si las juntas con un poco de rucula, cebolleta, atún en conserva mmm te queda un plato delicioso. Pero os diré mas, yo las utilizo hasta para hacer aliños para las ensaladas, ahí donde lo veis y me encanta. 

La primera vez que probé una “ensalada con toque picante” fue en un viaje a Francia y sinceramente pensé que se habían equivocado al traérmelo, pero observe a mi alrededor y vi que en otras mesas que habían pedido lo mismo que yo, tenían sendos botes iguales. Así que nada a la aventura, primero aliñe de manera modesta, a pesar de que como os digo a mi me gusta el picante, pero no estaba acostumbrada a ponerlo en ensalada…et voila…el resultado fue sorprendente y riquísimo, me gusto tanto que añadí un poco mas y desde entonces hago mis propias vinagretas para ensaladas con ese toquecito. Lo mejor es que vosotros mismos descubráis cual es el “toque” que os gusta. 

Podéis usarlo en ensaladas templadas con unas gulas, en un mix de lechugas y verduritas, en un salteado de verduras, con patatas asadas.

Picáis guindillas verdes, cebolla, ajo y junto con unas hierbas aromáticas lo dejáis macerar con aceite de oliva virgen extra y vinagre, ¡ah! y un poquito de sal. Aventuraros a dar ese toque diferente a las ensaladas…..ya me contareis.

También podeis ver esta información en mi blog.

Guindillas en conserva, para aliños, aperitivos y ensaladas

Vivencias de

Helena Bm

Helena Bm

Gastro-bloguero / Escritor gastronómico

Las ensaladas no solo me gustan, me encantan... Son tan divertidas, llenas de colores, sabores, aromas. Pudes hacer infinidad de mezclas. Innovar cada dia.

 

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