Ingredientes

  • 24 espárragos trigueros
  • 6 lonchas de beicon
  • Harina de tempura
  • Agua (muy fría)
  • Salsa de tomate frito
  • 6-8 láminas de cola de pescado (gelatina)
  • 1/5 de ajoblanco

Autor de esta receta

Chef Orielo

Chef Orielo

Gastro-bloguero / Escritor gastronómico

Me encanta usar verduras en mi cocina, que tiene un marcado carácter mediterráneo (aceite de oliva, pan, frutas, y hortalizas frescas). Las verduras son la base de mi dieta y mi cocina en... Leer más
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He aquí una receta muy típica aquí en Almería (España), y realmente sabrosa y fácil de hacer.

¿Cuál es el origen de las "gavillas"? Antiguamente, antes de que Almería se convirtiese en la huerta de plástico de Europa, aquí se exportaban miles de toneladas de uva por mar. Cuando los jornaleros podaban las parras, los sarmientos que sobraban se amontonaban y se amarraban con esparto a modo de cuerda. Se los echaban al hombro y así podían transportarlos mejor. 

Pues bien, en nuestras gavillas no vamos a rebozar sarmiento, ni paja, sino espárragos trigueros; y tampoco vamos a atarlos con esparto, sino con una loncha de beicon.

Gracias a su bajo contenido calórico, su alta proporción de agua y otros nutrientes, el espárrago es un alimento idóneo para dietas hipocalóricas. Su contenido en fibra aporta sensación de saciedad y nos ayuda a reducir el apetito. Además, los espárragos son una fuente importante de antioxidantes y vitaminas C, E y A.

 

Preparación

 

Gelatina de Ajoblanco:

Hidrata en agua las láminas de gelatina durante unos minutos. 

Calienta el ajoblanco a fuego lento (sin que hierva). 

Disuelve la gelatina en el ajoblanco y retíralo del fuego. Viértelo en un recipiente y déjalo enfriar. Mete en la nevera 2 horas.

Corta la gelatina en formas ayudándote de un corta pasta.

Gavillas de espáragos:

Quita las bases del espárrago. Mételos en agua hirviendo durante 1 o 2 minutos para que blanqueen. 

Escurrre los espárragos y espera a que se enfríen.

Haz gavillas con una loncha de beicon y 6 espárragos. Enrolla el beicon y pínchalo con un palillo de madera.

Haz la masa de la tempura con la harina y añade agua muy muy fría.

Reboza las gavillas en la masa de tempura.

Fríelas un poco por cada lado. Y absorve el aceite dejándolas reposar en papel.

Échales sal.

Emplátalas y adórnalas con cebollino, salsa de tomate y la gelatina de ajoblanco.

 

Recomendaciones del autor

Este plato se suele acompañar con alioli y también con crema de queso (parmesano, roquefort...). Si quisiéramos podríamos hacer una crema de queso (sin lactosa) casera en cualquiera de sus variedades. Y también con un poquito de salsa de tomate o kétchup. Pero nosotros la vamos a acompañar con una manera muy original de presentar el ajoblanco (que como sabes es una sopa fría de almendras, pan, ajo, aceite y vinagre). Se trata de una gelatina de ajoblanco sin lactosa con formas originales. 

Aquí tienes la video-receta. ¡Disfruta!