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Salud & Bienestar

De los zumos de frutas a los purés de verduras

Definitivamente se acabó el verano. Ya nos apetecen cada vez más comidas calientes, platos de cuchara, infusiones y menos frutas que requieren frío, como bebidas refrescantes, zumos e incluso para algunos ensaladas. Ahora bien, ¿cómo podemos hacer para seguir tomando los nutrientes de los zumos y las ensaladas en caliente?. La respuesta está en los purés de verduras, combinaciones sencillas de preparar que normalmente subestimamos pero pueden jugar un papel importante en nuestra alimentación. La verdad es que no todos los nutrientes presentes en las frutas los encontramos en las verduras que normalmente elegimos para purés y también que algunos de estos se destruirán con el calor. Ahora bien, esto tiene fácil solución si ampliamos el abanico de posibilidades y empezamos a combinar en nuestros purés todo tipo de vegetales siempre eligiendo diferentes colores para asegurar un aporte variado de fitoquímicos y con una cocción adecuada.

Variedades y colores

Veamos punto por punto cómo hacer purés de verduras más nutritivos y sabrosos:

1. Los ingredientes: en ellos estará el secreto nutritivo pues una buena y variada combinación de nutrientes podrá acompañar tus platos cada día. Recuerda utilizar todo tipo de vegetales que tenemos disponibles, sobretodo los de temporada y no caer siempre en la rutina del típico puré de calabacín con patata por falta de ideas o tiempo para pensar. También es importante hacerlos en casa pues la mayoría de los que compras envasados tendrán un contenido en nutrientes menor. En realidad tampoco requiere una gran elaboración, incluso se pueden hacer una o dos ollas con purés diferentes en domingo y tenerlas para la semana pues aguantan mucho. Para preservar el mayor numero de nutrientes, reduce el tiempo de coció y añade solo el agua que vayas a dejar para el puré, de manera que no tires agua con nutrientes en ella.

2. La textura: esta es más importante de lo que parece pues un puré demasiado acuoso, con textura poco homogénea puede generar rechazo, sobretodo entre los más pequeños o aquellos no acostumbrados. Para dar textura lisa y suave, sin tener que recurrir siempre a patatas o quesitos, será importante utilizar siempre un vegetal de base que haga de espesante como el calabacín, la calabaza o la berenjena. También se le puede añadir alguna legumbre como lentejas, garbanzos o alubias cocidas para hacer un plato más completo y seguro cremoso. Para un toque final a la textura y decoración se puede añadir un poco de nata de soja o arroz, pero no demasiado suele dejar un gusto algo dulce.

3. El sabor: además de elegir ingredientes que nos gusten y que sean sabrosos, utilizar especias adecuadas para ellos harán de tu puré un plato diferente y adictivo. Aunque depende mucho del gusto personal, digamos que a cada vegetal que le va una especia que potenciará su sabor. Por ejemplo a la coliflor la nuez moscada, a la berenjena el comino, a las espinacas el pimentón, al calabacín la pimienta, etc. Si decides añadirle lentejas a tu base de vegetales prueba a condimentar con curry y verás como coge un sabor que recuerda al Dahl hindú.

En definitiva múltiples combinaciones de sabores, texturas y colores para completar tus cenas nutritivas de invierno.

Algunas combinaciones que merece la pena probar:

- Calabaza, zanahoria y puerro. Comino.

- Tomate, calabacín, cebolla y zanahoria. Orégano y pimienta.

- Brócoli y coliflor. Nuez moscada.

- Salmorejo con aguacate y/o remolacha en vez de pan.

- Espárragos y champiñones. Pimienta y perejil.

- Calabaza, tomate, puerro y lentejas cocidas. Curry o Gram Masala.

Setas silvestres de temporada

Vivencias de

Ana Molina Jiménez

Ana Molina Jiménez

Profesional de la salud / educador

¿Que por qué me gustan las ensaladas? No me imagino mi rutina diaria sin ellas. No me canso nunca, las ensaladas ofrecen tal abanico de posibilidades diferentes que resulta facil comerlas a... Leer más