La col lombarda es uno de los tipos de col más importantes y está disponible casi siempre como hortaliza fresca. Hay otros tipos de col como la col blanca o la col de Milán. La col lombarda es una de las más antiguas. Existen variedades de verano y de invierno así como variedades de tamaño reducido. Su color azul rojizo se debe a su colorante natural (cuyas manchas son difíciles de eliminar). Su intensidad depende de la variedad.

Cómo preparar

Lave la col y retire las hojas feas de la parte exterior. Luego corte la col en cuartos, elimine el tronco, lave los trozos y córtelos en juliana. También puede rallarlos. Es recomendable no cocer la col lombarda durante mucho tiempo, ya que si se calienta demasiado pierde sabor, consistencia y vitaminas. Para que esta col conserve su vivo color, puede echar algo de jugo de limón o vinagre a la hora cocinarlo. Si quiere añadir la col lombarda a la ensalada, primero deberá blanquearla. Para ello corte la col en finas tiras y luego échele agua hirviente. Así, de paso, también quedará bien limpia.

Tiempos de cocción de la col lombarda

Hervida: 15-20 minutos

Microondas: 11-16 minutos

A fuego lento: 40-50 minutos

Cómo comprar y conservar

Consejos para la compra
La col lombarda también está disponible envasada en cristal y en paquetes congelados. Si se compra fresca, hay que tener en cuenta que las hojas estén relativamente cerradas. Demás, debe presentar una superficie violeta y brillante y hojas crujientes y muy firmes.

 

¿Cómo conservar la col lombarda?
Lo mejor es guardarla en un lugar fresco y seco. Una vez cocida o abierta, en caso de comprarla en envase, puede mantenerse en la nevera, aunque durante poco tiempo. Se recomienda lo mismo para la col cruda pero ya cortada, que deberá cubrirse con film de plástico. Es recomendable comer la col lombarda tan fresca como sea posible.